Pero Amig Dalá, socio de Al Bakric, descubre la misión. Cegado por la ambición, rapta a Agarín, el hijo del mercader, y así consigue que aquel le entregue las llaves mágicas. Con el joven rehén cruza África para buscar el tesoro.
A las puertas de la selva prohibida Agarín escapa con Takané, la princesa sagoni, y juntos se internan en la espesura donde arriesgadas aventuras les llevarán al templo de la serpiente.